Marite y Rudy son de esas parejas que se ganan el cariño de cada proveedor y terminan la boda dejando amigos. Quisieron crear una experiencia verdaderamente única para los seres queridos que los acompañaron en su destination wedding.
Nos vimos en el Lago de Atitlán para su pre-wedding session, donde compartimos un amanecer hermoso y un regreso lleno de alegría hacia Antigua Guatemala.
Su ceremonia en La Casa de la Ruina fue especialmente emotiva. Una celebración íntima en uno de los venues privados más encantadores de Antigua.
Después recorrimos las calles icónicas de Antigua Guatemala, con sus puertas de colores y los volcanes como telón perfecto para sus retratos.
Estuvieron rodeados de familia y amigos, todos llenos de alegría viéndolos bailar a lo largo de uno de los días más significativos de sus vidas.


















































